Si el análisis de sangre para la enfermedad celíaca dio negativo, pero usted sigue teniendo las mismas molestias, ¿ahora qué puede hacer?

Si usted ha estado sufriendo de síntomas que parecen estar relacionados con el gluten, es posible que tenga sensibilidad al gluten no celíaca (“sensibilidad al gluten”).

Las investigaciones estiman que hay 6 veces más de europeos que padecen sensibilidad al gluten que los que tienen enfermedad celíaca.

La sensibilidad al gluten es una enfermedad que apenas están comenzando a investigar, pero nosotros aquí les contamos lo que hemos aprendido hasta ahora.

La sensibilidad al gluten a veces se denomina erróneamente intolerancia al gluten. En 2012, los principales investigadores de la enfermedad celíaca se reunieron en Oslo, Noruega, para desarrollar una forma estándar de hablar sobre la enfermedad celíaca y otros trastornos relacionados con el gluten. Allí, los investigadores determinaron que la sensibilidad al gluten, y no la intolerancia al gluten, es la manera más precisa de referirse a la afección.

La ciencia sobre la sensibilidad al gluten está evolucionando y estamos aprendiendo nueva información sobre la enfermedad progresivamente. Una nueva investigación sugiere que el gluten por sí solo podría no ser responsable de los síntomas producidos por la afección actualmente llamada sensibilidad al gluten. En cambio, está demostrando que quizás los FODMAPs, un grupo de carbohidratos mal digeridos, pueden ser la causa de los síntomas. También es importante señalar que el trigo, la cebada y el centeno – granos que contienen gluten – tienen un alto contenido de FODMAP.

El término FODMAP es un acrónimo, derivado de Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles fermentables, que son carbohidratos de cadena corta y alcoholes de azúcar que son mal absorbidos por el intestino delgado, lo que provoca dolor abdominal e hinchazón. Los FODMAP se encuentran en algunos alimentos de forma natural o como aditivos.

Prueba de sensibilidad al gluten

En cuestiones de condiciones emergentes como la sensibilidad al gluten no celíaca (“sensibilidad al gluten”), es mejor ir directamente a los médicos y científicos en las líneas de investigación más avanzadas.

Los doctores Stefano Guandalini (Centro Médico Universidad de Chicago) y Alessio Fasano (Hospital General de Massachusetts) hablan abiertamente sobre lo que sabemos y lo que no sabemos sobre la sensibilidad al gluten no celíaca, incluyendo el proceso de diagnóstico. En particular, el Dr. Guandalini explicó que actualmente no existe un marcador biológico para la sensibilidad al gluten no celíaca y también habló sobre la importancia de la historia clínica de un paciente al considerar este diagnóstico.

¿Cómo puedo hacerme la prueba de sensibilidad al gluten no celíaca?

Actualmente, no existen métodos recomendados para evaluar la sensibilidad al gluten no celíaca. Algunos médicos ofrecen pruebas de saliva, sangre o heces. Sin embargo, estas pruebas no han sido validadas y, por lo tanto, no se aceptan.  

La sensibilidad al gluten no celíaca se diagnostica mediante un proceso de exclusión. Los expertos recomiendan que primero se haga la prueba de alergia al trigo y de enfermedad celíaca. Si ambos son negativos, su médico puede recomendar una dieta para eliminar el gluten. Si los síntomas mejoran en una dieta sin gluten, entonces es probable que tenga sensibilidad al gluten no celíaca.

Es muy importante que un médico bien informado supervise todo este proceso, que puede ayudar a omitir que los pacientes se auto-diagnostiquen y a reducir la probabilidad de que ocurra un efecto placebo durante la intervención dietética.

Ya no como gluten y me siento mucho mejor que cuando comía gluten. ¿Puedo asumir que tengo sensibilidad al gluten no celíaca?

Es posible que tenga enfermedad celíaca y no sensibilidad al gluten no celíaca. Pero debido a que la enfermedad celíaca es una condición de por vida que requiere una estricta adherencia a una dieta libre de gluten y un supervisión adecuada por parte de un médico experto, es importante que se haga un diagnóstico preciso. Además, si usted tiene enfermedad celíaca, es importante confirmar el diagnóstico, ya que los miembros de su familia podrían estar en riesgo de contraer la enfermedad y podrían no saberlo.

Una opción es hablar con su médico acerca de las pruebas genéticas para la enfermedad celíaca. Una prueba genética negativa descartaría la enfermedad celíaca, pero una prueba genética positiva podría significar que se necesitan más pruebas. Otra opción es hablar con su médico acerca de la posibilidad de volver a seguir una dieta que contenga gluten durante un período de tiempo, lo que se conoce como “desafío del gluten”, con el fin de confirmar si tiene o no enfermedad celíaca, alergia al trigo o sensibilidad al gluten no celíaca.

Lo más importante es que siempre debe recordar hablar con su médico acerca de sus síntomas y preocupaciones de salud antes de comenzar cualquier tipo de tratamiento por su cuenta. Comenzar una dieta libre de gluten antes de someterse a una prueba adecuada puede complicar el proceso de diagnóstico. Un profesional de la salud bien informado podrá ayudar a navegar por las pruebas y el diagnóstico de un trastorno relacionado con el gluten.

¿Existe algún peligro para un diagnóstico falso de sensibilidad al gluten no celíaca?

Según Daniel Leffler, Director de Investigación Clínica, The Celiac Center at BIDMC:

Debido a que el único tratamiento para la sensibilidad al gluten no celíaca es una dieta libre de gluten, siempre y cuando usted reciba asesoría nutricional adecuada y mantenga una dieta saludable y equilibrada, no hay peligro para este tratamiento.

Sin embargo, es importante reconocer que muchas enfermedades gastrointestinales se presentan con síntomas similares, por lo que el peligro real es que al asumir que una persona tiene sensibilidad al gluten no celíaca, no se evalúa adecuadamente y se pasa por alto una enfermedad más grave, permitiéndole progresar sin tratamiento.